En los últimos meses, la recategorización del monotributo está siendo analizada con mayor detalle. Ya no alcanza con mirar un número aislado: se evalúan los últimos casos facturados, la continuidad de los ingresos y una proyección razonable de la facturación futura.
Esto significa que muchos monotributistas pueden estar mal encuadrados sin saberlo, ya sea pagando de más o corriendo el riesgo de quedar excluidos del régimen. Una recategorización bien hecha no solo cumple con la normativa, sino que ordena tu situación fiscal y te da previsibilidad.
Revisar ingresos, actividad, parámetros y proyección es clave para saber en qué categoría corresponde estar hoy y cómo planificar los próximos meses.
Si tenés dudas o querés una evaluación personalizada, contactanos y analizamos tu caso antes de que se generen ajustes o sanciones.